Fantasías Sexuales

Por Pilar Cuéllar Portero

¿Que son las fantasías sexuales?

Son pensamientos e imágenes sobre temas sexuales que nos llevan a sentir sensaciones corporales placenteras. Como están en nuestra imaginación, en lo irreal, podemos transformar estos pensamientos o imágenes en lo que más nos guste; no hay límites y todo está permitido: podemos ser o hacer todo aquello que en nuestras vidas reales y sexuales no nos permitimos.

Por medio de las mismas nos expresamos sexualmente, así mismo, las podemos utilizar para lo que queramos: para sentir deseos sexuales, para excitarnos, para divertirnos…

Por ello las fantasías pueden ser una fuente de crecimiento personal, de autoconocimiento de placer, de juego, de creatividad… A partir de las mismas podemos entender muchas de nuestras actitudes relacionadas con la sexualidad, de nuestros valores y de nuestros roles.

¿Por qué se consideran las fantasías sexuales un tema tabú?

Como con cualquier otro tema relacionado con la sexualidad, con nuestros cuerpos y con mis mentes, se han formado muchos mitos y muchos tabúes: se piensa que las fantasías que tenemos son el resultado de algo que reprimimos en nuestro interior ( p.e, si tenemos fantasías con personas de nuestro mismo sexo, pensamos que en realidad tenemos sentimientos homosexuales reprimidos y que no aceptamos); por ello le ponemos connotaciones negativas e intentamos no hablar de las mismas.

Porque siempre se han asociado con la inmadurez, la infidelidad, la inmoralidad, el pecado, lo prohibido…

Porque en nuestras fantasías todo esta permitido, no tenemos censura, sólo lo que nosotr@s queramos poner. Probamos experiencias, sensaciones, deseos, sentimientos que socialmente están prohibidos o mal vistos.

Algunas culturas y religiones consideran que el pensamiento y el acto es lo mismo, así que si pensamos en cosas raras o inmorales estamos cometiendo un grave pecado, como si lleváramos a la realidad esos pensamientos.

Porque se consideran como algo muy intimo, que pueden desvelar aspectos muy secretos de nuestra personalidad y que no hay que contar. Mejor no compartirlas, pues nos podemos avergonzar de lo que pensamos, o quizá s creamos que tenemos que llevarlas a la practica.

Porque se sale del modelo de expresión sexual que nos han vendido: relaciones heterosexuales, genitales y coitales.

¿Que funciones tienen, para que sirven?

De alguna u otra manera, todos y todas tenemos fantasías sexuales, como imágenes fugaces pasajeras involuntarias, o historias con principio y fin que recreamos en nuestras mentes de manera voluntaria.

Las fantasías tienen una función muy importante en nuestras vidas, y pueden servir para:

  • Expresar nuestros deseos sexuales y nuestros sentimientos.
  • Evadirnos de la vida real, de la monotonía, de lo que no nos gusta.
  • Aumentar o iniciar la excitación sexual, tanto en relaciones sexuales en pareja como con nosotr@s mism@s ( hay personas que necesitan utilizar algún tipo de fantasía para sentir un orgasmo).
  • Sentir excitación sexual sin ningún tipo de riesgo: sexo seguro.
  • Descargar o liberar tensiones.
  • Ensayar conductas sexuales que nunca hemos llevado a la práctica: podemos anticipar situaciones, dificultades, miedos…

En definitiva, forman parte de toda nuestra sexualidad, y sirven para lo que cada uno/a quiera que sirvan, pues podemos transformar todo nuestro mundo real en lo que queramos.

¿Qué tipos de miedos pueden aparecer mientras fantaseamos?

A veces podemos asustarnos o confundirnos con nuestras propia fantasías, porque sentimos miedos:

  • A ser infieles si pensamos o fantaseamos con otra persona que no sea nuestra pareja. Los pensamientos no son actos, la imaginación tampoco.
  • A perder el control con nuestra imaginación y fantasear cosas surrealistas y que pueden estar en contradicción con nuestro sistema de valores (violaciones, homosexualidad, vejaciones…).
  • A querer llevar a la practica, a la realidad todo lo que fantaseamos. Por el simple echo de utilizar una determinada fantasía, no significa necesariamente que queramos llevarla a la practica. Cuando la fantasía se intenta llevar a la realidad, deja de ser fantasía para pasar a ser acto, y además la mayoría de las veces pierde su poder erótico.

Si pensamos que nuestras fantasías no tenemos porqué llevarlas a la practica ni hacerlas realidad, podremos llegar a disfrutar mucho con ellas

¿Pueden entrar en contradicción con nuestro sistema de valores?

Puede ocurrir que lo que imaginemos no esta en concordancia con nuestros
valores, con los planteamientos ideológicos; nos puede producir conflictos personales entre lo que pensamos y lo que sentimos ( fantasías homosexuales sadomasoquistas). Cuando esto ocurre, reprimimos estas fantasías no deseadas.

Para que esto no nos ocurra, tenemos que desligar el campo de lo imaginario del campo de lo real; en el imaginario no hay limites, ni nada es racional, ni lógico. Tendríamos que aceptar las fantasías que nos llegan, sin juzgarlas, teniendo claro que están en lo irreal, y sacando el máximo partido: jugando, sintiendo placer, evadiéndonos…

¿Podemos compartir nuestras fantasías?

A veces las podemos compartir con nuestras parejas, y ello puede aumentar el nivel de comunicación.

Otras veces, podemos considerar que son algo intimo y personal.

Preferimos no compartirlas o por vergüenza o porque por ejemplo consideremos que si le hablamos a nuestra pareja de otra persona que aparece en nuestras fantasías, no le va a gustar, se va a sentir molest@, celos@, desconfiad@…

Hay veces que tampoco las compartimos porque pensamos que podemos exigir mucho a la pareja, que se sienta incomod@ u obligado a llevar a cabo la fantasía o a interpretar un papel.

El caso es que cada cual decide que hacer con sus fantasías, si guardarlas o no, compartirlas o no: son patrimonio exclusivo de cada un@. Cada persona tendrá que valorar si compartir sus fantasías tendrá consecuencias negativas o positivas en sus relaciones.

¿ Que tipos de fantasías sexuales son más comunes?

Hay fantasías que se producen de manera voluntaria y solemos recurrir a ellas con cierta frecuencia o en determinadas circunstancias( mientras nos masturbamos, en el coito…) porque nos producen placer;

Estas pueden ser las más comunes:

  • Un recuerdo de algo que nos gusta; ( un beso, una caricia, una mirada… o imágenes sacadas de un libro o una película).
  • Algo que no hemos vivido pero que nos gustaría que nos ocurriera (enamoramiento).
  • Algo que no hemos vivido y que jamas lleváramos a cabo, porque están enfrentadas al sistema de valores ( una experiencia sexual forzada con violencia, infidelidades…). Estas suelen ser muy creativas sino nos causa ningún tipo de temor y podemos disfrutar con ellas.

El contenido sexual de las fantasías puede ser totalmente genital o global, en los que intervienen otros componentes como los afectos, las caricias, los juegos…

Podemos ser l@s protagonistas y tomar parte activa o ser mer@s espectador@s.

No hay fantasías buenas o malas, mejores o peores, sino las que expresan deseos y emociones sexuales.

Hay otras que no aparecen de manera voluntaria y que se producen de manera espontanea. Se pueden dar de manera repetida y crear sentimientos contradictorios de culpa, de ansiedad. Este tipo puede inhibir por completo el deseo sexual, o por el contrario producir excitación sexual; suelen incluir alguna forma de daño o castigo físico. Se llaman fantasías intrusas.

Hay un muchos tipos de fantasías, pero las más comunes son las que giran en torno temas relacionados con:

  • amorosas y románticas
  • homosexuales.
  • sadomasoquistas.
  • incesto.
  • Forcejeo.
  • dominio/sumisión.

¿Cuales son los contenidos más frecuentes de las fantasías?

Los contenidos de las imágenes eróticas pueden ser ilimitados y múltiples, pero los más frecuentes serian:

  • Lo prohibido o lo nunca experimentado situaciones que nunca hemos experimentado en la vida real, por la carga prohibida que conlleva o por estar en contra de nuestras creencias: relaciones sexuales en lugares públicos, la prostitucion, relaciones sexuales con animales. Se suelen utilizar para vencer la rutina, la monotonía en las relaciones sexuales.
  • fantasías en las que somos conquistad@s, sometid@s mediante ordenes, humillaciones…
  • Cambio de pareja: Este tipo de fantasía es una de las mas corrientes, ya que pensamos que tenemos relaciones sexuales con otra persona distinta a nuestra pareja.
  • Sexualidad en grupo: Orgías con amistades, relaciones sexuales con mas de una persona del mismo o de distinto sexo.
  • Voyerismo: fantasías en las que nos imaginamos contemplando a otras personas en plena actividad sexual.
  • Relaciones sexuales en lugares paradisiacos y románticos. Están muy presentes el amor, el enamoramiento, la atracción.
  • Sadomasoquismo: Fantasías en las que aparece el dolor y la fuerza física.
  • Violaciones: violador@ o violad@.

Normalmente cada persona tenemos nuestra/s fantasía/s preferida/s la/s que solemos recurrir con mucha frecuencia.

¿Hay diferencia entre las fantasías de las mujeres y las de los hombres?

Siempre se ha pensado que los hombres tienen mas fantasías sexuales que las mujeres, al igual que se ha pensado que tiene mas deseos sexuales y más necesidades
sexuales.

También se ha pensado que si la mujer tenía fantasías de algún tipo, estas eran mas de tipo amoroso, románticas, más globales (caricias, besos…), y no se consideraban sexuales.

Sin embargo, la de los hombres eran más de tipo pornográficas, incluyendo elementos genitales.

Pero a pesar de lo que siempre se ha pensado, existen muchas similitudes entre las fantasías de hombres y mujeres, al igual que en la expresión de la sexualidad en la vida real, pero sin perder de vista el factor sociocultural que ha condicionado dicha expresión.

Todas las personas, hombres y mujeres tenemos capacidad para imaginar, para fantasear y para sentir muchas cosas; lo que ocurre es que no sabemos si los contenidos de las mismas son similares o no, si varían los elementos, los contextos, los escenarios…

Bibliografía

  • Colectivo de Salud de las Mujeres de Boston » Nuestros cuerpos, nuestras Vidas» Editorial Icaria.
  • Comfort A. y Comfort J: » adolescente: sexualidad vida y crecimiento Editorial Blumen.
  • Leroy, M. » El placer femenino».
  • Master y Johnson: » La sexualidad humana» Editorial Grijalbo.

Las fantasías sexuales intimas:

Serían con la pareja y cambiarían el lugar de realización de la actividad sexual a otro desconocido, más romántico o simplemente más excitante. También pueden incorporar variaciones sexuales poco habituales en esa relación, como el sexo oral o anal o la masturbación mútua.

Las fantasías sexuales exploratorias:

Parecen ser más comunes en hombres que en mujeres.

Incluyen elementos nuevos, como otras personas, en la relación de pareja.

.Es fantasía de relaciones en grupo o con componente bisexual, cambios de pareja. Etc.

Las fantasías sexuales impersonales:

Se denominan así puesto que se consigue la excitación, a través de una situación, un juguete sexual o un fetiche. Ejemplo de éstas situaciones serían el vouyerismo, la estimulación con artilugios sexuales, pornografía. etc.

Las fantasías sadomasoquistas:

Son fantasías de juego de poder, donde  la excitación se produce por el sometimiento o la dominancia, el dolor esta controlado y la situación también. Si se llevan a cabo suele haber acuerdos entre los miembros de la pareja para parar la situación.

Es importante reseñar que no existen datos científicos que demuestren que un determinado tipo de fantasía sexual, revele detalles sobre la conformación psicológica de la persona. Nuestros  valores personales y sociales pueden diferir de nuestras fantasías, al igual que los personajes interpretados por el actor pueden no tener nada  que ver con la personalidad real del mismo. (Masters, Johnson y Kolodny, 1987).

Por último consideraremos algunas pautas para aumentar la capacidad de fantasear (basado en  Heiman-Lopiccolo):

  • Imaginar y poner atención en los detalles. Los pequeños detalles, como el lugar, el color de la ropa, un perfume. Son lo más importante para crear una fantasía.
  • No tiene por qué ser un gran relato, pueden ser imágenes breves cargadas de contenido personal.
  • Lo que a cada uno le excita, es puramente individual y no tiene por qué ser explícitamente sexual, puede ser romántico, sensual…

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